En días pasados, la noticia sobre la demanda interpuesta al Vaticano por un grupo de personas, presuntamente víctimas de abuso por parte de representantes de la Iglesia Católica interpuso contra el Vaticano, es un tema que engloba una problemática que la humanidad arrastra desde hace cientos de años.
Muchas cosas se pueden comentar al respecto, y el tema no puede ser tomado a la ligera. Este pasa por innumerables asuntos que atañen a la sociedad dentro de sus contextos humanos e históricos, pero no se puede negar que esta noticia supone un rompimiento importante en las relaciones de dependencia que la Iglesia Católica ha desarrollado sobre la sociedad civil durante cientos de años.
Este tema pasa por una realidad innegable y reprochable, el abuso del poder en perjuicio de víctimas inocentes. Si estos abusos son comprobados, resultan injustificables e inmorales desde todo punto de vista, pues parte de la ventaja que otorga a quien los comete, de poseer control emocional y espiritual de sus víctimas, quienes han depositado su confianza, traicionada luego, en estos sujetos quienes se presentan como representantes de Dios en la Tierra.
Desde mi óptica de ciudadano laico, no satanizo el acto como tal, dado que parto del principio de que estos sacerdotes y miembros de la Iglesia son seres humanos como cualquier otro, por lo que no se encuentran exentos de cometer faltas, no obstante, esta misma óptica laica me impide entender la manera en la que las autoridades eclesiásticas han protegido a sus miembros acusados y peor aún, han intentado buscar justificaciones y explicaciones que eximan o busquen minimizar las faltas cometidas.
Podría ser éticamente correcto para ellos pero moralmente incorrecto desde todo punto de vista.
La Iglesia Católica ha pecado. Ha pecado de incapacidad para adaptarse a los tiempos modernos, la estructura que laboriosamente han montado con el fin de dominar la voluntad del ser humano se vuelca cada día mas en su contra. La emancipación de los Estados sobre este control es lo que precede a la emancipación de sus ciudadanos.
Este precedente desencadenará una serie de cuestionamientos en otros ámbitos pero sobre todo, nos permitirá establecer hasta que punto, aún hoy en el año 2011, la Iglesia influye en asuntos de la vida pública, social y humana.
Comentario sobre la noticia tomada del diario digital lostiempos.com:
http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/internacional/20110913/presentan-una-demanda-contra-el-vaticano-ante-la-cpi-por-abusos_141571_290919.html
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